Artículo completo de Nathalie Gidrón en el Diario Información.
La «caracola de Toyo Ito» en Torrevieja no ha sido solo una víctima de la crisis económica aunque intentarán convencernos de ello. Ha sido también víctima de la mala gestión, de la desidia, de la falta de ilusión e imaginación, de no escuchar, de cerrar los ojos, de no cuidar el patrimonio, y de no proponer un nuevo uso acorde con el edificio construido y el bajo presupuesto actual.

