Acotar la arquitectura no es tarea fácil. El arte tampoco, y su evolución hasta dominios inhabituales lo hace difícil de catalogar. Las disciplinas se cruzan tanto que a veces nos encontramos con piezas que nos resulta difícil ubicar.

A menudo sucede también que, en plena confusión, nos atraiga más la singularidad que distingue por alejarse del marco disciplinar que el correcto ejercicio de la propia disciplina. Así, nos desbocamos por los arquitectos que rehúyen lo concreto y nos sentimos magnetizados por los artistas que trabajan en un marco arquitectónico_ véase Gordon Matta Clark o Rachel Whiteread por no ir más lejos… o Hejduk, que nos conmueve en Víctimas porque hablando como arquitecto declama como un poeta.

En estas idas y venidas de unas destrezas a otras, encontramos a veces similitudes escalofriantes entre personajes que, partiendo cada uno de un punto de partida lejano, llegan a resultados similares.

La idea de comparar trabajos de Hejduk y de Bourgeois empezó como una corazonada pero se va convirtiendo poco a poco en una labor casi detectivesca. Ambos han compartido marco geográfico, Nueva York, aunque no he encontrado indicio alguno de una relación entre ellos.

Si escarbamos un poco en sus trabajos, encontramos paralelismos sorprendentes, no sólo en el resultado formal de sus obras sino también en la manera que ambos tienen de expresar ideas abstractas.

Por ejemplo, hay parecidos intrigantes entre He disappeared into complete silence de Bourgeois y Victims de Hejduk. El primer libro fue concebido en una etapa oscura de la autora, mientras atravesaba una  depresión. Louise Bourgeois tiende a utilizar al arte a modo de exorcismo y sus dibujos expresan temores de la manera más directa de que es capaz, son, como dice ella, “pensamientos-pluma”, que atrapa al vuelo… Y en su lenguaje predomina la abstracción geométrica, lastre de su formación en geometría.

Ahora bien, Hejduk, geómetra pues arquitecto, escribió este libro poco antes de morir, mientras veía cómo su vida se le iba escurriendo. Y el resultado es un libro-diario, habitado por personajes desolados que vagan por un Berlín fantasma.

Estas dos obras, aparecidas en momentos vitales similares, no sólo se parecen en cuanto a la forma (las semejanzas entre dibujos son evidentes) sino también en cuanto a la estructura (cada dibujo lleva asociada una historia, o un secreto).

Escarbando un poco más, encontramos otras dos obras cuyo parecido es todavía más escalofriante. Esta vez, el medio es la escultura:

The blind leading the blind, de Bourgeois, es al mismo tiempo una reinterpretación del mito Edipo ciego, siendo guiado por su hija Antígona, y la escenificación de un recuerdo infantil de la artista. En realidad alude a una situación doméstica: a veces se escondía bajo la mesa de la cocina y observaba cómo cocinaban sus padres. Se preguntaba a qué jugaban, qué pretendían… y acababa dándose cuenta de que su relación era tan hostil que era más seguro no salir de su guarida. Los sentimientos hacia sus padres, de temor en ocasiones, de rabia y miedo en otras, es de hecho el hilo conductor de la obra de Louise Bourgeois.

Pues bien, Hejduk emplea una geometría muy similar a la de The blind leading the blind en su obra House of suicide, en la que evoca un suceso real, el suicidio en 1969 de Jan Palach, un estudiante que se prendió fuego como protesta ante la ocupación soviética de Checoslovaquia. Más tarde Hejduk dibujaría también una casa para la madre del suicida.

De sentimientos similares nacen obras con un resultado formal muy parecido. Coincidencia, o no, la geometría aparece en obras así un lenguaje inteligible, descifrable, y con una carga comunicativa espeluznante.

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